Lucy Austen
-¡Te doy la bienvenida a la mejor habitación de toda la
casa! –exclamó Niall, tirando de mí. Era una habitación bastante espaciosa,
vamos, como el resto de la casa. Con una gran cama de matrimonio en el centro,
algunas estanterías, un ventanal y como no, una bandera irlandesa colgada en
una de las paredes.
-Lo tuyo con las banderas irlandesas ya es una obsesión,
eh.-le dije y él se echó a reír.
-Oye, ¿conseguiste la dirección de la oficina de tu padre
al final? –me preguntó mientras terminábamos de guardar la ropa de ambos en el
armario.
-Claro, ¿por? –contesté.
-Podríamos ir a verle esta tarde. Sabes que ahora tengo
que irme con los chicos a trabajar pero después de comer estamos
libres.-explicó.
-¿Quieres venir conmigo?
-Pues claro, boba.-dijo abrazándome. Sonreí.- ¿Por qué no
iba a querer? –me encogí de hombros.
-No sé, los padres suelen daros miedo a los
chicos.-bromeé.
-A mí no, Lu. Soy irlandés, no le temo a nada ni
nadie.-reí.- Además, seguro que le caigo bien a tu padre.
-Eres un creído.-le di un leve empujón riendo.
-Oh, venga.-volvió a acercarse a mí y rodeó mi cintura
con sus brazos.- Te encanto a ti, ¿por qué no va a pasar lo mismo con él?
–sonrió de lado y rodé los ojos.
-Porque soy su única hija y no va a fiarse de ti nada más
verte.-hablé.- Viene en el manual de los padres, Nialler.-
-Le haré ver que puede confiar en mí, que cuido muy bien
de su niña.-besó mi frente.
-¡Tenemos que irnos! –escuchamos gritar a Liam.
-Ya lo has oído.-dijo haciendo un gesto con la cabeza,
señalando la puerta.- Tengo que irme ya, nos vemos para comer y vamos a
visitar a tu padre.-
-Perfecto.-sonreí y besó levemente mis labios antes de
que los dos bajáramos por las escaleras hasta el salón para reunirnos con el
resto.
- Nos vemos aquí a la hora de comer y ya veremos donde
vamos, ¿de acuerdo? –propuso Harry.
-Yo le debo una invitación a Mandy así que, no contéis
con nosotros.-dijo Zayn.
-O nos vamos ya o llegaremos tarde.-comentó Nialler
después de mirar la hora en la pantalla de su iPhone y entonces, empezamos a
salir de la casa.
-No te quejarás, eh, Dan, te quedas con un montón de
chicas guapas.-comentó Liam.
-Lo que van a hacer es volverme loco entre todas.-le
contestó riendo y nosotras protestamos.
-Que se os de bien el trabajo, chicos.-dijo Gin.
Nos despedimos de los chicos y empezamos a andar, ellos
hacia el coche y nosotras por la acera, en busca del centro de la ciudad.
-¡Adiós, Hello Kitty! –escuchamos que gritaba Louis
cuando pasaron con el coche a nuestro lado. No entendí a quién iba dirigido
hasta que Amy levantó el dedo corazón de la mano derecha en su dirección.
-Cada día está más insoportable.-se quejó murmurando,
negando levemente con la cabeza.
-Perdón por la pregunta pero es que.-empecé a hablar.- no
entiendo qué pasa entre vosotros dos.-Amy me miró y resopló. Quería saber qué
era lo que me había perdido por unirme al grupo más tarde que las demás.
-No lo saben ni ellos.-dijo Gin riendo.
-Desde que se conocieron están así.-aportó Eli
encogiéndose de hombros después.
-Yo tengo mis teorías.-comentó Ron misteriosa. Todos la
miramos inmediatamente.- Pero no puedo compartirlas con vosotros.-empezamos a
quejarnos todos.
Seguimos andando un rato más, después de preguntar a un
par de personas que pasaban por allí, para llegar al centro de Los Ángeles.
Pasamos una mañana muy divertida, entramos en varias tiendas pero como no
habíamos pensado comprar nada, apenas llevábamos dinero así que prometimos
volver en un par de días y tener un día de compras como Dios manda. Tomamos
algo en un pequeño bar y volvimos a la casa de los chicos, intentando no
perdernos, cosa que no hubiéramos conseguido si Dani no hubiese estado con
nosotras.
Zayn Malik
Dejamos que las chicas junto a Dan fueran a explorar un
poco la ciudad de Los Ángeles mientras que nosotros nos dirigíamos hacia un
estudio para empezar con la grabación de nuestro próximo video clip que era el
objetivo principal del viaje. Sería para la canción Best Song Ever que promocionaría nuestra película que se estrenaría
en mes y medio, más o menos. Nos reunimos con el que sería el director del
video, también director de la película: Ben Winston. Nos sentamos en unos sofás
mientras nos contaba la idea que había tenido y nos encantó. Inmediatamente nos
pusimos a ello y tras grabar algunas partes durante la mañana, a la hora de la
comida, tal y como les habíamos prometido, volvimos a la casa.
Por el camino
iba pensando en la reacción que aquel videoclip causaría en nuestras fans.
Estaba seguro de que les encantaría y se echarían unas risas en cuanto lo
vieran. El objetivo principal del video es hacerle ver a la gente que por mucho
que nos digan o intenten cambiarnos, terminaremos haciendo lo que nos dé la
gana. En esta ocasión, habrá una parte antes de que la canción aparezca en la
que se nos verá en una reunión con un par de ejecutivos representados por Niall
y Louis muy bien caracterizados. En medio de esa supuesta charla ejecutiva
sobre lo que debería pasar en nuestra película, Harry hará de Marcel, el chico
encargado del marketing y Liam será nuestro coreógrafo. Y yo, bueno,
seguramente me haya llevado el peor papel de todos porque me tocó ser la “secretaria
sexy”. Sí, sí, incluyendo falda de tubo, tacones y escote. Estoy convencido de
que vamos a pasar una semana muy divertida grabándolo ya que tenemos permiso
para “destrozar” la oficina a nuestro antojo. Si a eso le añadimos que
tendremos que bailar los cinco coordinados pues seguramente estemos hablando
del video más loco y divertido ever.
-Ni una palabra del video a las chicas.-nos advirtió
Louis cuando el coche paró frente a la puerta.
-¿Y si…?-preguntó Niall.
-Sé fuerte, Horan.-le dije poniendo una mano sobre su
hombro.
-La que tiene más peligro aquí es Gin, no os olvidéis, es
la gran fan.-habló Liam.- Intentará sonsacarnos información a cualquier
precio.-afirmó serio poniendo una cara demasiado graciosa.- Ten cuidado,
Hazza.-No pude aguantar más la risa. ¡Es que parecía que fuera un asunto
secreto del FBI o algo parecido!
-No te montes películas, Liam.-dije.- No es para tanto.
Poco a poco salimos del coche y entramos en casa. En el
salón nos encontramos con el resto repartidos por los distintos sofás y
sillones que teníamos allí. En cuanto nos vieron aparecer, se levantaron y Lucy
y Gin corrieron –literalmente– a saludar a sus respectivas parejas.
-¿Qué tal si seguimos charlando mientras andamos hacia
algún sitio para comer? –propuso el irlandés. ¡Cómo no!
-Por mi vale.-le apoyó Ron.
-Luego nos vemos entonces.-me despedí de los demás.
-¡Hasta luego! –me imitó Amy y ambos salimos antes que
los demás, en busca de algún sitio donde comer.
-Bueno, señorita, ¿dónde va a querer que la invite a
comer? –pregunté mientras andábamos por la calle.
-Hm.-se quedó pensativa.- Donde tú quieras. Tú pagas, tú
eliges.
-¿Comida japonesa? –sugerí. Hizo una mueca de asco con la
boca.- Vale, entiendo, no te gusta.-reí.- ¿Aquí te parece bien? –dije parándome
frente a la puerta de aquel pequeño restaurante.- Es de comida italiana.
-Perfecto.-confirmó.
Abrí la puerta y dejé que pasara ella primero. Pedí al
camarero que esperaba en la entrada si podía colocarnos en una mesa al fondo,
así evitaríamos que alguna fan me encontrara, quería tener una comida entre
amigos tranquila. Nos condujo a la parte final del restaurante y nos sentamos
uno frente al otro. En seguida, una chica morena de ojos claros nos trajo una
carta a cada uno para que viéramos lo que aquel sitio nos ofrecía para comer.
-Uy, Malik, creo que le has gustado a la
camarera.-comentó divertida, mirándome, con los codos apoyados sobre la mesa, y
su barbilla descansando sobre sus manos.
-¿Qué dices? No.-dije mirando la carta, intentando
decidir qué iba a comer.
-Oh, venga ya. ¿No me digas que no te has dado cuenta?
-¿Sabes ya qué vas a pedir? –pregunté cambiando de tema.
Ella asintió con la cabeza y la camarera de antes volvió a preguntar qué
tomaríamos.-
-Una pizza cuatro estaciones para mí.-pidió.
-Yo tomaré unos tallarines a la boloñesa.-pedimos también
la bebida: una cerveza para mí, un refresco para ella y la camarera se marchó.
-¿Lo ves? –ya volvía al mismo tema.-A la próxima la
pregunto si quiere un babero.-dijo entre risas y yo resoplé. No tenía remedio.
-¿Qué tal la primera mañana en L.A.?
-Solo regular.-contestó. Fruncí el ceño y ella siguió con
su explicación.- Es que olvidamos coger dinero y bueno, no pudimos comprar
apenas nada.-
-¿No habéis traído dinero? ¡Haberlo dicho! –exclamé.
-Sí, claro.-se vio interrumpida por la camarera que venía
ya con nuestros platos.- No.-negó rotundamente.-
-¿Por qué? ¿Qué tendría de malo que os prestáramos dinero
para compraros algo? –enrollé unos tallarines en el tenedor y los metí en mi
boca.
-Pues tiene todo de malo.-dijo.- Sin que nos dejéis nada
ya piensan que estamos con vosotros por la fama y el dinero como para que lo hicierais.
- Ahí tienes razón.-afirmé.- Pero bueno.-me encogí de
hombros.- nosotros sabemos que no nos queréis por eso.-sonreí levemente.- Es
por nuestro irresistible encanto.-nos miramos y nos echamos a reír.
-De todas formas ya volveremos mañana.-dijo tras tragar
un trozo de pizza.- Tenemos algunos ahorrillos que al menos yo, no dudaré en
gastar.-explicó.
-Me parece bien.-sonreí.
-¿Y vosotros el trabajo qué tal? –preguntó.
-Lo hemos pasado bien.-respondí.- Estamos grabando un
video muy divertido.-comenté.-
-Genial. ¿Y con Eli, qué? ¿Algún progreso? –negué con la
cabeza.
-La cosa no pasa del tonteo.-admití.- No me quejo
pero.-suspiré.- me encantaría saber qué es eso que la ocurre, a qué le tiene
tanto miedo como para no decidirse a aceptar que siente algo por mí.
-Tranquilo, Malik.-me sonrió.- Dale un poco más de
tiempo.
Terminamos de comer charlando un poco más. Era genial
tener a alguien que sabes que no está ahí por quien eres dentro del mundo de la
música en esos momentos sino porque simplemente nos caemos bien, nos llevamos de
maravilla y porque nos hemos hecho buenos amigos, de esos amigos con los que se
puede hablar prácticamente de todo. Pedimos postre y después, pagué la cuenta
tal y como habíamos acordado en la última fiesta a la que asistimos.
-¡Tengo una idea! –exclamó mientras caminábamos de
regreso a la casa.
-¿De qué hablas, Mandy? –pregunté curioso.
- ¿Habéis hablado del tema?
-¿De qué tema?
-Pues de qué va a ser, del beso, de lo que pasó en la
fiesta.-dijo obvia.
-Ah, de eso.-me rasqué la nuca.- No. Bueno sí, un
poco.-admití. Se me quedó mirando como esperando una explicación.- La pico diciéndola
que no quiero tener nada que ver con chicas que escapan de mí cuando las
beso.-sonreí levemente recordando nuestras últimas conversaciones. Ella sonrió
también.
-Podías prepararle algo sorpresa mientras estamos aquí.
-Explícate.-pedí.
-Pues no sé, llévala a cenar, ¡yo qué sé! Piensa tú, es
tu chica.
-No es mi chica.
-Por el momento.-murmuró y sonreí de nuevo ante la idea
de que se convirtiera en mi chica. Si que
te tiene enamorado la skater, Malik.- Lo digo en serio, Zayn. No sé, busca
la manera de quedaros a solas y…-la interrumpí.
-Creo que ya tengo algo en mente.-comenté.
-¿Qué pasa por esa cabecita, Malik? –preguntó con las
manos en sus caderas, sonriendo divertida.
-¿Cuento con tu ayuda? –levanté una ceja mirándola,
esperando su respuesta.
-Por supuesto.-afirmó.
-Perfecto.-dije. Casi habíamos llegado a la puerta de
entrada.- Mañana estaremos todo el día ocupados pero el jueves tengo la tarde
libre.
-¿Qué decimos para no levantar sospechas? Aunque no lo
parezca, Eli es muy lista.-reímos.
-No lo sé.-me quedé pensativo unos segundos.- Podríamos
decir que hicimos otra apuesta y tengo que invitarte a merendar.
-Me parece bien.-dijo.- Aunque van a reírse de ti,
siempre pierdes las apuestas conmigo.
-Eh, lo de hoy era un trato, no una apuesta, pequeñaja.
-Sí, sí, lo que tú digas.-me sacó la lengua y yo eché a
correr tras ella.
-Ven aquí, ¡enana! –grité intentando atraparla por el
camino de piedras que llevaba a la puerta de la casa.
-¡Podías ir con un poco más de cuidado! –gritó Louis. Amy
y él habían chocado, acabando ella en el suelo.
-¡No me ayudes, eh! –gritó desde el suelo.
-Puedes levantarte sola.-le contestó él, tan borde como
siempre. Nunca entenderé qué pasa entre estos dos.
-Yo te ayudo, Mandy.-le ofrecí mi mano, la agarró y la
ayudé a levantarse. Una vez en pie, se sacudió los shorts que llevaba y
entramos en casa.
¡Hola chicas! ¿Qué tal Nochevieja? ¿Lo pasastéis bien? Ahora ya solo nos queda Reyes...se acaban las vacaciones. Snif, snif... :( Bueno, espero que os haya gustado el capítulo de hoy, podéis comprobar que Louis sigue tan graciosillo/borde como siempre con Amy, ¿pasará algo entre estos dos en el viaje? ¿Sí? ¿No? ¡Se aceptan apuestas! Jajaja. ¿Y Zayn? ¿Qué habrá pensado en prepararle a Eli? ¿Le caerá bien Niall al padre de Lucy? Todo eso y más lo sabréis en el siguiente capítulo. Hablando del siguiente capítulo...ya sabéis que suelo subir los viernes esta fic pero hay un pequeño problema: el jueves que viene empiezo los exámenes del primer semestre de la universidad y la verdad, no sé si voy a tener tiempo de escribir. Yo intentaré tener el próximo capítulo para el viernes pero no lo sé seguro. De todas formas, si no lo tengo el viernes y lo tengo el domingo, pues os lo subo aunque no sea viernes. Creo que nada más por hoy, ¡disfrutad de lo que queda de vacaciones! Muchísimas gracias.
Love,
Sarai.